Tazas de flamencos

Tazas de flamencos

Si a veces te sientes como Alicia cayendo por la madriguera del conejo o nadando en un mar de tus lágrimas al no poder encontrar tazas de flamencos, le has preguntado a la puerta correcta. Aquí todos estamos locos… por las tazas de flamencos.



¿Por qué comprar tazas de flamencos?

La oruga puede preguntarte cuestiones existencialistas, como ¿Quién eres? Pero las preguntas prácticas que importan son: ¿Dónde vas a tomar tu café en la mañana? ¿En una taza aburrida? ¿Acaso es ese el ánimo que quieres que tenga tu día? Y nos aventuramos a afirmar que, igual que ya no eres la misma persona que eras ayer, no quieres una taza blanca y genérica.

Tenemos tazas de flamencos que serían la envidia de la colección del Sombrerero Loco, eso sí, advertencia: definitivamente no sirven para jugar un partido de croquet con la Reina de Corazones, aprendimos eso de la manera más difícil… El mango en forma de flamenco nos confundió un poco.

Si le preguntas a las flores, te dirán que si tienes una fiesta del jardín por las tardes, cuando el sol comienza a declinar, lo mejor que puedes tener son vasos de papel con divertidos flamencos. No lo digo yo, es palabra de flor.

Para los Do Mi Sol y Sol Mi Do (o los Tweedledum y Tweedledee, si prefieren los nombres en inglés), los gemelos de corazón que comparten su encanto por esta ave tan vistosa, existe la opción de set de dos tazas de flamencos.

Si no quieres encarnar al conejo blanco gritando cuán tarde vas, esos días que llevas a los niños a alguna parte, es claro que necesitas la taza con tapa y pajita ya incorporada. No habrá Gato Risón que haga que esas bebidas se boten.

Definitivamente, estas tazas gritan: ¡Bébeme! Y a quien no le guste… ¡Que le corten la cabeza!

Además…

Camisetas de flamencos
Flotadores de flamencos
Bañadores de flamencos